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Oidor polifónico del monte
Nombrarte es decirme
escucha la siesta de verano
el rumor de cielo
que invade la memoria
una iguana artera
muerde el hueso del recuerdo
el alazán enhiesto
retumba los cascos en el sueño
y vos como mandinga
negro de sol
con la honda tensa
tocando el corazón de las palomas
comienzas a correr en la siesta de siempre
desde el desamparo remoto de la infancia
Hermanito Abisinia
piel color tumuñuco
raudo de pájaros te enciendes
sol torcaz te incendias
en el recóndito aéreo escondite
que elegiste
De: Resumen de espejos
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